Desde el comienzo de este año 2008 ya existe en nuestro país la vacuna contra el cáncer de cuello de útero. La posibilidad de vacunar contra un cáncer representa un gran avance en la investigación contra esta enfermedad.

Es la primera vez en la historia de la medicina que contamos con una herramienta efectiva para prevenir la aparición de un cáncer. Y esto es gracias al descubrimiento del virus del papiloma humano (VPH) como productor del cáncer del cuello de útero, de tal forma, que este virus es la condición necesaria para que este cáncer se produzca. También el cáncer de vulva, vagina y pene han sido relacionados con el VPH.

El VPH se transmite fundamentalmente por vía sexual. Aunque se han descrito algunos pocos casos de transmisión oral-fecal o de la madre al hijo durante el parto.

La tasa mundial media de infección por VPH en las mujeres menores de 25 años está alrededor del 20%. En España, esta cifra está aumentado cada año y actualmente se encuentra en torno al 7%. Cada año se diagnostican en España 2100 nuevos casos de cáncer de cuello de útero. Con 740 muertes al año en nuestro país, el cáncer de cuello de útero es, después del cáncer de mama, el segundo cáncer más frecuente en mujeres entre 15 y 44 años.

En condiciones normales, el 60% de las infecciones por el virus se resuelve espontáneamente al año, sobre todo en edades comprendidas entre los 25 a los 30 años. El tabaco y la promiscuidad sexual de la propia mujer y/o de la pareja aumentan la probabilidad de persistencia del virus y su progresión a cáncer de cuello de útero.

Hay distintos tipos de VPH. Algunos tipos, como el 16 y el 18, tienen más probabilidad de provocar cáncer y también son los que se transmiten con más frecuencia.

Eficacia de la vacuna tetravalente frente al VPH (tipos 6, 11, 16 y 18)

La vacuna tetravalente (Tipos 6, 11, 16 y 18) frente al VPH aplicada a niñas entre los 9 años y los 15 y a mujeres entre los 16 y los 26 años aún no expuestas al VPH provocan una respuesta inmune muy elevada, efectiva y segura, ofreciendo una protección prácticamente total frente a lesiones precancerosas relacionadas con los tipos de VPH incluidos en la vacuna.

El máximo potencial preventivo de la vacuna se obtiene en la población de mujeres que no hayan estado en contacto con el VPH y esto es prácticamente seguro en mujeres que aún no hayan comenzado su actividad sexual.

Los ensayos clínicos en mujeres entre los 27 y los 46 años demuestran que los niveles de inmunoprotección obtenidos con la vacuna son similares a los conseguidos cuando se vacunan poblaciones de edades más jóvenes.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Protege de la infección por VPH el uso del preservativo?
    El preservativo protege un 70% de la infección por VPH. Esto es debido a un mal uso el preservativo y/o a que hay lesiones por VPH que están localizadas en zonas no cubiertas por el preservativo.
    El uso habitual de preservativo por los compañeros sexuales de mujeres diagnosticadas de displasias cervicales aumenta la probabilidad de resolución espontánea de la lesión.
  2. ¿Es el coito anal una práctica de riesgo para la adquisición de una infección por VPH?
    Sí. La penetración anal suele causar microtraumatismos en la mucosa anal que constituyen la puerta de entrada del VPH.
  3. ¿Se transmite el virus mediante el sexo oral?
    Sí, aunque la probabilidad es baja.
  4. ¿Pueden ponerse la vacuna mujeres que ya sean sexualmente activas?
    Sí, las mujeres que, a pesar de haber comenzado sus relaciones sexuales, no hayan sido infectadas por ninguno de los tipos de VPH incluidos en la vacuna, obtendrán el beneficio completo de la vacunación.
  5. ¿Pueden ponerse la vacuna mujeres que hayan tenido contacto con algún virus del papiloma humano?
    Sí, aunque la vacuna no tiene efecto terapéutico, si la mujer ya está infectada por alguno de los tipos de VPH que están incluidos en la vacuna, quedará protegida con un 100% de eficacia frente a los otros tipos de VPH de la vacuna.
  6. ¿Qué reacciones adversas presenta la vacuna?
    La vacuna, por lo general, no provoca efectos secundarios. Se han comunicado efectos leves como dolor, enrojecimiento e inflamación en el sitio de inyección, y cefalea, dolor muscular y cansancio. No se han observado reacciones adversas graves tras la vacunación.
  7. ¿Cómo se administra la vacuna?
    La vacuna debe ser administrada vía intramuscular, en la parte superior del brazo o en la zona anterolateral del muslo. La vacunación completa consta de 3 dosis, la primera, en el momento que sea prescrita, y la segunda y tercera dosis, a los 2 y 6 meses de la primera dosis, respectivamente.
  8. ¿Hay que seguir haciendo citologías anuales a mujeres ya vacunadas por el VPH?
    Sí. Aunque se espera una importante disminución de las lesiones precancerosas debidas al VPH, la vacuna no protege contra todos los tipos de virus de VPH. Por tanto, es recomendable una revisión anual para la detección de posibles lesiones precursoras de cáncer de cuello de útero, que tratadas a tiempo logran evitar la aparición de cáncer.
  9. ¿Cómo puede conseguirse la vacuna?
    La vacuna debe ser prescrita por un ginecólogo, pues se requiere exploración ginecológica y citología previamente a la administración de la vacuna.
    En CARE puedes solicitar una cita para consultar acerca de este tema. Te haremos tu revisión ginecológica para la detección precoz de la infección por VPH y te aclararemos todas tus dudas acerca de la vacuna.
  10. ¿Qué síntomas produce el virus del papiloma humano?
    Generalmente no provoca ningún síntoma. Los VPH tipo 6 y 11 pueden producir, con más frecuencia que los otros tipos de VPH, verrugas genitales pero no es lo más habitual. Los VPH más agresivos, los tipos 16 y 18, generalmente son asintomáticos y no generan verrugas genitales. La única posibilidad de detectarlos es mediante citología y/o cultivo del virus en el curso de una revisión ginecológica.