Pruebas diagnósticas

Consideramos como infertilidad la dificultad de una pareja para concebir un hijo tras mantener relaciones sexuales sin anticoncepción durante un año. El plazo se debería reducir a 6 meses cuando la edad de la mujer se acerca o supera los 36 años, o si hay otra patología médica o ginecológica asociada. Aproximadamente un 14-20 % de las parejas pueden presentar este problema, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera como enfermedad, reconociendo por tanto el derecho personal de recibir tratamiento.

La infertilidad ocurre como consecuencia de problemas de uno o más órganos del sistema reproductor. En la mayoría de los casos, la infertilidad no es absoluta sino que se dan dificultades, más o menos importantes, para conseguir la gestación de forma espontánea. Mediante el estudio clínico de ambos miembros de la pareja es posible detectar la causa del problema hasta en el 85 % de los casos. El 15 % restante se englobaría dentro de la denominada esterilidad de origen desconocido, pero aún en estos casos es posible un tratamiento adecuado y con éxito.

La valoración integral y protocolizada de la función reproductiva incluye algunas pruebas analíticas, tanto para el hombre como para la mujer: analítica hormonal, serología, ecografía transvaginal, seminograma, y las demás pruebas especializadas que fueran necesarias en cada pareja.

La primera consulta (gratuita) en CARE, es la base sobre la que se construye la aproximación interpersonal con la pareja. En ella, a través del diálogo pausado se inicia la relación médico-paciente que permitirá abordar con éxito el problema, informando además sobre las pruebas diagnósticas precisas y las opciones realistas de tratamiento.

En sucesivas consultas se llevan a cabo la historia clínica pormenorizada, una cuidadosa exploración clínica, y la evaluación global de resultados de las pruebas realizadas.

Ello permite ofrecer un plan individualizado de tratamiento, basado en la situación física y anímica, necesidades y objetivos de cada pareja.

Hombre

Evaluamos el factor masculino realizando un seminograma en el que se determinan valores como recuento de espermatozoides, movilidad, morfología por criterio estricto, recuperación de espermatozoides móviles (REM), test de viabilidad y supervivencia, estudio inmunológico, microbiológico y bioquímico, etc.

En algunos casos será necesario la realización de pruebas genéticas (cariotipo, estudio de microdelecciones, etc), análisis hormonales, ecografía testicular, biopsia, etc.

Asimismo, se realizarán las pruebas diagnósticas necesarias previas al tratamiento para los casos de eyaculación precoz o retrógrada y de varones con antecedentes quirúrgicos (vasectomía).

Mujer

Evaluamos los distintos factores que pueden originar la esterilidad de causa femenina:

  • Dificultades en la ovulación
  • Endometriosis
  • Síndrome de ovario poliquístico
  • Problemas endocrinos (menopausia precoz, fallo ovárico oculto)
  • Enfermedad del útero o de las trompas
  • Problemas del cuello del útero
  • Aborto de repetición
  • etc.

Las pruebas diagnósticas necesarias para evaluar estas causas de esterilidad son, entre otras: ecografía vaginal, determinaciones hormonales, histerosalpingografía, histeroscopia o laparoscopia, etc.